El fin del fútbol belga

Pusimos la alarma, contra el pronóstico de aquellos que la noche anterior, entre partido y partido de Winning Eleven, decían “No te vas a levantar a las 8 AM para ver fútbol belga, tomá, te hago otro Fernet”.

La alarma sonó y con actitud militar salté de la cama, preparé la computadora y las medialunas y, con los nervios obvios previos al evento, me dispuse a transmitir la finalísima de la Jupiler Pro League. Desde que decidí poner el ojo también sobre la liga local, entendiéndolo como una de las patas del germen nacional, me encontré con la aparición del Zulte Waregem.

Zulte, como explicamos acá, fue la cenicienta del torneo y llegó hasta la fecha final del campeonato con posibilidades de terminar campeón. Siendo objetivos, tanto la campaña cómo el resultado final son destacables. Pero, ¿Cómo no pedirle más? Una última prueba, una victoria de visitante ante el máximo campeón para escribir la página más grande de su historia.

RSC Anderlecht winning the Jupiler League title

El partido, exceptuando cinco minutos del segundo tiempo, no estuvo a la altura de la cita. Anderelcht, buscó el resultado con sus 32 títulos en la espalda, y la localía. Zulte Waregem planteó un partido matemático, replegandosé bien sobre la línea de su área, presionando en su propio campo y esperando forzar el error del local, para encontrar a Leye, solo, allá. El más grande de Bélgica jugó al fútbol americano, ganando metros a base de pelotazos para el pivoteo de Mbokani y la aparición de Kjlestan y Matías Suárez. Cuando el avance de sus mediapuntas era frustrado por las faltas de la defensa Waregemiana, Biglia buscaba palos y cabezas con su pegada. La pelota parada fue clave en el resurgir del Anderlecht en los Playoffs, por lo cual el planteo de Zulte Waregem resulta inentendible.

Cuando, en el segundo tiempo, la visita decidió tocar, encontró el gol. Una combinación impecable de Thorgan Hazard encontró el cabezazo a la red. Era 0-1. Era el título. Era el momento de inflexión del partido. Pero Zulte Waregem no aprendió de la lección y se replegó contra un equipo que siguió aplicando el adelantamiento de metros y la pelota parada como vía de búsqueda. Así fue como Lucas Biglia, ayudado por la barrera, encontró el empate del título.

Zulte no modificó su planteó futbolístico, no buscó más el partido. Y, lamentablemente, las sospechas de acuerdo fueron oídas. Es que, con el empate final, Anderlecht fue campeón y Zulte Waregem se aseguró el segundo puesto, que lo clasifica a la fase previa de la Champions League, clave en la conquista del campeonato económico.

Ahora, lo esperable. Francky Dury salió a pedirle a los dirigentes que hagán el esfuerzo por no desmantelar el plantel y así escribir una secuela a esta historia. Ayer, Anderlecht hizo público su interés por Thorgan Hazard, de una forma por demás llamativa. El campeón festejó su título 32 en el clásico Club Carré, discoteca donde se ve a Fellaini siempre que los diablos rojos juegan en suelo local. En las fotos publicadas se ve, sin ningún problema, a Thorgan Hazard, eje del Zulte Waregem, cedido por el Chelsea, entre los jugadores del Anderlecht. Van der Brom, técnico del campeón, confirmó su debilidad por el jugador anoche, según lo publicado por los medios belgas.

Entre amigos.

Entre amigos.

Felicitar, entonces, al campeón y al subcampeon. Se acabó una emocionante Jupiler Pro League, que podría haber tenido un desenlace inesperado. Pero no.

Para un análisis más completo y caótico de esta temporada, no dejes de escuchar nuestra participación en el programa radial de Bola Sin Manija.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s