Objetivo cumplido…

belgica-usa

Ahora vamos por más. La meta que trazamos en el inicio de este proyecto ya está cumplida. Antes del sorteo, antes de que Bélgica se clasificara al Mundial, apuntamos a los cuartos de final de Brasil 2014. Hoy los muchachos cumplieron. Y de qué forma. Jugaron un partidazo, de principio a fin. Aunque acá en Argentina se habló mucho del “chamuyo de Bélgica”; de que estaba rindiendo por debajo de lo esperado, exigiéndole vaya uno a saber qué a una selección que prácticamente  no habían visto jugar todavía, y que sacó 9 de 9 ganando su grupo con 5 puntos de ventaja sobre el segundo, Argelia. Hoy el equipo de Wilmots sacó a relucir todo su repertorio y se metió entre los ocho mejores de una Copa del Mundo por segunda vez en su historia, dejando en el camino a un Estados Unidos, que ya había demostrado en la fase de grupos que es un rival durísimo para cualquiera.

Como ya nos tiene acostumbrados este equipo, los primeros 15 minutos salió a esperar. Ver cómo se para el rival, qué propone, y acomodarse. Tratar de mantener el orden en ese primer tramo en el cual un gol en contra puede ser fatal, ya que tira abajo cualquier plan previo. Eso no significa que Bélgica no haga nada en el arranque, claro está. De hecho, antes del minuto, Origi tuvo la primera ocasión de gol, tras una buena combinación entre De Bruyne y Mertens por derecha, pero Tim Howard demostró desde el inicio que no sería fácil batirlo esta tarde.

De todos modos, ya en el arranque del partido se pudo advertir la pauta de lo que sería el desarrollo del mismo. A los dos equipos les gusta hacerse anchos para atacar y tratar de profundizar por las bandas. USA lo hace con la proyección de sus laterales, algo que Wilmots quería explotar colocando a Mertens y Hazard bien abiertos para aprovechar los espacios en el contragolpe. El mediocampo fue un sector de transición. A excepción de los pasajes en los que Bélgica logró dominar la pelota y USA se replegó juntando las líneas, ninguno de los dos tuvo la pelota mucho tiempo seguido en la mitad de la cancha, lateralizando de lado a lado, buscando pacientemente los huecos en la defensa rival. Al contrario, en el mediocampo primaron los pases verticales y los balones largos a espaldas de los laterales. Era una zona de paso, en la que ninguno se detenía, sino que buscaban atravesarla lo más rápidamente para pasar a posición ofensiva, y siempre terminar las jugadas.

superman

La paciencia belga de la que tanto hablamos fue rindiendo sus frutos. De a poco, De Bruyne empezó a sintonizar con la pelota, y cuando eso pasa, el fútbol belga sale a relucir. Vertonghen pasaba en todas, Mertens y Origi se movían por todo el frente de ataque, y las combinaciones en velocidad de Bélgica empezaban a asomar. De las bandas al centro. Abrir, para cortar hacia adentro. A eso juegan los belgas. El centro siempre es el último recurso. La pelota no se rifa. Se puede arriesgar, pero se busca siempre un destinatario.

Pero, a pesar de jugar un buen primer tiempo, Bélgica tenía guardado lo mejor para el segundo. Porque en el complemento apareció la tromba belga. Ese equipo ofensivo que ataca y ataca sin darte respiro. Lanza un golpe tras otro, incluso arriesgándose a quedar vulnerable al contragolpe. Pero eso no importa cuando uno está convencido de lo que hace. Y claramente estos jugadores sienten esa manera de jugar.

Mertens, de cabeza, casi abre el marcador al minuto del segundo tiempo. Fueron 10 minutos en los que Bélgica arrinconó a Estados Unidos en su propia área, algo que de todos modos el equipo de Klinsmann hace muy bien. Ahí los de Wilmots entendieron que debían jugar con mayor inteligencia, moviendo la pelota de lado a lado, y sobre todo, moviendo a los receptores para no darle referencia a la defensa.  Así, Bélgica logró generar chances, pero la falta de precisión en la terminación volvió a hacerse presente.

Como ya explicamos tantas veces, los cambios son fundamentales para Wilmots, y hoy no fue la excepción. Después de 15 minutos en gran nivel, generando muchas ocasiones de gol, Bélgica no pudo concretar ninguna. Parecía que dejaba pasar su chance, y que lo mejor ya había pasado. Pero Wilmots se anticipó y mandó a la cancha a Mirallas, reemplazando a Mertens, que en la jugada previa a dejar el campo de juego, casi la mete de taco. Kevin le dio frescura al ataque, tirándose a la derecha, a espaldas de Beasley, a quien volvió loco con sus corridas y regates. De hecho, el de Everton tuvo las más claras para darle la victoria al equipo, pero no pudo con su compañero de equipo, Howard, que se agigantó en cada mano a mano y evitó la caída de su valla una y otra vez.

Goalkeeper Howard of the U.S. blocks a shot by Belgium's Mirallas during their 2014 World Cup round of 16 game at the Fonte Nova arena in Salvador

Pero esto es fútbol. Y tan es así, que en el minuto 92, Wondolowski quedó sólo, abajo del arco, y ante la desesperada salida de Courtois, la tiró por arriba del travesaño. Sí, unos centímetros más abajo y estábamos hablando de otra historia.

Para el suplementario, volvió a aparecer la mano de Wilmots. La entrada de Lukaku se imponía. Más allá de lo que te aporta futbolísticamente, Bélgica había generado situaciones de gol de todo tipo y no había logrado capitalizar ninguna. Ya no podía darse más el lujo de tener a su goleador sentado en el banco. El cambio fue por Origi. Lógico, teniendo en cuenta el desgaste que había hecho, y la posición. Sacar a cualquier otro significaba modificar un esquema que estaba funcionando a la perfección.

Belgium's Origi fights for the ball with Jones of the U.S. during their 2014 World Cup round of 16 game at the Fonte Nova arena in Salvador

Hago un paréntesis para destacar lo de Origi. El pibe de 19 años tuvo su primera convocatoria a la selección mayor el 13 de mayo, día en el que Wilmots anunció la lista de 23 convocados para el Mundial. Entró contra Luxemburgo y Suecia, y fue titular ante Túnez. Ya en el Mundial, tuvo sus tres primeros partidos oficiales, ingresando en los segundos tiempos de todos los partidos de Bélgica en el grupo, convirtiendo contra Rusia y ganándose la oportunidad de estar desde el arranque contra USA. Sus 19 años no se notan cuando uno lo ve jugar. No le pesa ni un poco estar debutando con la selección en un Mundial. Se lo ve suelto y tranquilo. Aguanta la pelota como un veterano, pero también tiene el atrevimiento de un joven. Es un gran acierto de Wilmots. Porque Origi vuela, pero también la pisa. Es muy peligroso con la pelota, pero más sin ella.

Sin embargo, su trabajo ya estaba cumplido y le tocó cederle la posta a Lukaku, a quien habían defenestrado después de dos pálidas actuaciones y una reacción poco feliz al ser sustituido. Así respondió Romeo:

Una vez más, la figura de Bélgica fue De Bruyne. El que maneja todo. El que entiende todo. Del que menos hablan, pero el que mejor juega. Ese al que Mourinho desechó, dando otra prueba más de lo mucho que le gusta el fútbol. Fue el jugador más importante de Bélgica en la Eliminatoria y lo viene siendo también en el Mundial. Porque cuando el mago está preciso, Bélgica está precisa. Esa pausa para definir en el primer gol, amagando y ajustando su remate contra el palo. La misma que se tomó para asistir en el segundo a Lukaku, y devolverle así el favor del primero. Es el metrónomo del equipo. El sábado festejó su cumpleaños número 23, y ayer tuvo su fiesta en el Arena Fonte Nova.

Belgium's De Bruyne celebrates after scoring against the U.S. in extra time during their 2014 World Cup round of 16 game at the Fonte Nova arena in Salvador

No me quiero olvidar de Eden Hazard. ¡Qué pedazo de jugador! El correctivo que le dio Mou después de la eliminación en Champions, similar al que recibió por parte de Wilmots en Estocolmo parecen haber dado resultado. Eden entendió que Vertonghen sólo no puede parar todo lo que venga por la izquierda. Necesita que, además de presionar en la salida, baje a dar una mano cuando el rival toma posición ofensiva. De lo que hace con la pelota no me voy a poner a hablar porque sería perder el tiempo. Ya todos saben de lo que es capaz.

En este mes que llevamos de Mundial pude leer algunas críticas por ahí de que todavía no aparece, que se espera más de él. No me gusta tener que volver sobre esto, pero es necesario aclararlo una y otra vez hasta que se entienda. Hazard no es Messi, ni es Cristiano Ronaldo. Y Bélgica no es Argentina ni Portugal. Bélgica es un equipo, y Hazard es un jugador más. Uno capaz de hacer cosas que los demás no pueden, pero a quién sus compañeros no se lo exigen constantemente. Saben que él las chances las va a generar, pero no dependen de eso. Y el encargado de llevar la manija del equipo ya aclaramos que es de Bruyne. Hazard está más para desequilibrar. Aunque también para distraer. Porque con su habilidad, hace que se amontonen rivales, y ahí es cuando limpia la jugada, para que sus compañeros aprovechen los espacios que provoca.

Qué decir de los Courtois, Kompany, Witsel, Fellaini y compañía.

Un arquero que con 22 años te brinde la seguridad de Thibu es algo muy inusual.

Belgium's goalkeeper Thibaut Courtois saves a shot by Clint Dempsey of the U.S. during extra time in their 2014 World Cup round of 16 game at the Fonte Nova arena

Lo del Kapy es excelso. Porque hace del quite un arte. Lo hace con semejante categoría que no queda más que mirar y aprender. Capaz de ganarse una amarilla pelotuda en el primer tiempo y que ni siquiera se note que jugó condicionado más de 70 minutos. Como Van Buyten, que a sus 36 años está demostrando que está más vigente que nunca. ¡3 despejes de taco metió!

Referee Haimoudi of Algeria issues Belgium's Kompany with a yellow card during their 2014 World Cup round of 16 game against the U.S. at the Fonte Nova arena in Salvador

Toby sigue siendo al que más le cuesta adaptarse a la posición, pero siempre mete cierres cruciales. Jan en cambio, más acostumbrado a la banda, tiene un ida y vuelta constante que ayuda a generar espacios en ataque. Y encima es el Messi belga.

Los que tienen afro son dos, pero parece que fueran veinte. Porque están en todos lados. Fellaini estuvo impreciso por momentos, pero es clave en la transición de defensa a ataque, tiene mucha llegada, y ahoga a los rivales con la presión.

Cameron of the U.S. jumps for the ball with Belgium's Fellaini during their 2014 World Cup round of 16 game at the Fonte Nova arena in Salvador

Lo de Bélgica ayer fue fenomenal. Ni siquiera el segundo tiempo suplementario pudo manchar lo que hicieron estos muchachos. Era lógico que, ante el descuento de USA, los nervios invadieran a los agotados jugadores, provocando que una jugada de laboratorio estuviese al borde de llevar la definición a los penales. Pero Courtois apareció una vez más para salvar al equipo.

Ah, casi me olvido. Bélgica remató 38 veces al arco. Las 16 atajadas de Tim Howard marcaron un nuevo récord en un partido en de la Copa del Mundo. Faltó precisión, sí. Ese es el déficit. Pero hay que poner a tus jugadores en posición de remate 38 veces en 120 minutos.

shots

Ahora se viene Argentina en los cuartos de final. Ya habrá tiempo para ahondar en eso. Por lo pronto, a festejar este momento histórico para el fútbol belga.

Por Joaquín Mosquera (@joaquinmosquera)

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