Tres puntos nada más, y nada menos

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Aunque sabíamos que Bélgica iba a tener una parada brava en Jerusalén, no esperábamos tanto sufrimiento para terminar quedándose con los tres puntos que dejaron al equipo de Marc Wilmots en lo más alto del Grupo B de las Eliminatorias para la Eurocopa junto a Gales.

Los Waffles le ganaron 1-0 a Israel en el partido pendiente de la segunda fecha y llegaron a 11 puntos, misma cantidad que el seleccionado de Bale y compañía, superando los 9 que tienen los dirigidos por Elu Guttman, que llegaron a esta fecha FIFA con tres ganados de tres pero no lograron sumar jugando ambos partidos en casa (venían de comerse tres contra Gales el sábado).

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No descubro nada si digo que el partido fue rarísimo. Porque en el primer tiempo hubo un solo equipo y fue ese mismo equipo el que se defendió toda la segunda mitad para terminar rescatando un triunfo valiosísimo. Y destaco el valor de la victoria porque más allá de que hubo poco para valorar en cuanto al juego de los belgas, era vital conseguir los tres puntos para quedar en lo más alto de la zona. El propio Wilmots había anticipado en la previa de la doble fecha que el objetivo era sacar “seis de seis”.

El DT no metió cambios respecto a los once que golearon a Chipre. Salió con la misma alineación y disposición táctica, con Nainggolan como el volante más retrasado y Witsel el más adelantado del triángulo; Fellaini se volcó a la derecha. Más adelante, bien abierto, Fella lo tenía a De Bruyne, que jugó casi de wing. Hazard tuvo una posición similar en la izquierda, pero contó con más libertad. Un detalle respecto al dibujo táctico, que ya todos sabemos que es un 4-3-3, pero cada vez se transforma más en un 4-1-4-1 cuando el equipo no tiene la pelota, ya que Hazard y De Bruyne quedan bien abiertos dejando la presión del centro en manos de Witsel y Fellaini, formando así la línea de 4 del medio, que tiene a Benteke por delante y Nainggolan atrás, entre éstos y los defensores.

Quiero decir después de dos partidos del ensayo de Wilmots que la nueva posición de Witsel, pedida por el propio jugador, parece ser un acierto. El volante de Zenit es crack. Partiendo de ahí, creo que si está más cerca del área rival puede llegar a ser más decisivo en el resultado. Lo demostró contra Chipre siendo clave en el primer gol de Fellaini y en el de Eden, y el martes volvió a tener una buena actuación, siendo uno de los jugadores más participativos en ataque, muy preciso a la hora de juntar marcas y descargar.

Dicho esto, también hay que resaltar que la presencia de Witsel en esa posición obliga a De Bruyne a jugar bien pegado a la raya, y aunque el colorado también es crack, por lo que no tiene problema en jugar en cualquier lado, vamos a seguir sosteniendo que su mayor potencial se ve cuando juega de 10, arrancando desde el centro para moverse con total libertad por todo el frente de ataque. Contra Israel se lo vio muy limitado y aislado  en el costado, a pesar de que pudo hacer alguna que otra combinación con Toby y con los afros.

Decíamos que los dos tiempos fueron totalmente distintos y ahí está una de las claves del partido. La primera mitad fue un monólogo de Bélgica. Pero eso no significa que haya merecido irse con muchos goles de ventaja al descanso. Otra vez el equipo tuvo la dicha de anotar el primer gol rápido. El que sería el único tanto del encuentro llegó a los 9′ con una jugada preparada de un corner que salió mal, porque Nainggolan pifió, pero la pelota le cayó a Kompany, que remató y Fellaini facturó en el rebote del arquero Marciano (Increíblemente KDB volvió a repetir la jugada preparada un el siguiente tiro de esquina, y aunque el Ninja le entró un poco mejor, no tampoco salió bien). Pero después las llegadas nítidas fueron muy pocas. Bastantes centros y algún que otro remate desde afuera del área (Genial el de Kompany desde mitad de cancha después de hacer jueguitos), pero Bélgica no pudo poner a un jugador cara a cara con el arquero rival.

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De carambola.

Esto en parte se debió al cerrojo defensivo que planteó Guttman. Israel ni siquiera intentó jugar en el primer tiempo. Se dedicó a correr atrás de la pelota y se concentró en no perder las marcas en su propio campo. Bélgica aprovechó la ventaja tempranera y durmió el partido. Movió la pelota de lado a lado, buscando que el rival hiciera el desgaste. Acá fue donde se lo vio más activo a Hazard, pidiéndola siempre y haciéndose conductor del equipo. Pero los Waffles estuvieron excesivamente estáticos durante esa primera mitad. Muy pocos movimientos sin pelota por parte de los receptores para abrir a la defensa rival. Caminaron la cancha, literalmente. Le bajaron el ritmo por completo al partido. Esto no es algo nuevo, ya lo hemos visto otras veces en el equipo de Wilmots, aunque no sé si de forma tan pronunciada. Bélgica debe haber promediado el 70 por ciento de la posesión de la pelota en ese primer tiempo (terminó el partido con el 55), pero fue casi inofensiva. No liquidó el partido cuando estaba todo dado para hacerlo, dejó con vida a su rival.

Hasta ahí el problema no era grave, ya que los jugadores podían estar regulando esfuerzos sabiendo que los rivales corrían atrás de la pelota y en el segundo tiempo la diferencia física iba a pesar y no tendrían problemas para anotar los goles de la tranquilidad. Pero nada de eso pasó en el complemento.

Sabiendo que no podían repetir lo hecho hasta ahí, los israelíes salieron con otra actitud a la segunda mitad, y ya de arranque Bélgica empezó a ceder terreno y la pelota. Hazard, alternando buenas y malas, había sido el conductor del equipo, con mucha presencia. En el segundo tiempo desapareció. Las tres pelotas que tocó las perdió y no pareció muy preocupado por recuperarla. Wilmots vio esto y decidió sacar a su figura a los 63′, cuando ya empezaba a preocupar la falta de reacción del equipo, e ingresó Chadli en su lugar (Wilmots después explicó el cambio diciendo que Eden estaba cansado). Lo que no vio venir el técnico fue que tan solo un minuto más tarde se iba a ir expulsado Kompany por doble amarilla. El Kapy ya estaba amonestado y después deun  corner mal pateado por KDB, agarró a Zahavi (la gran figura de Israel en el segundo tiempo, siendo conductor y complicando con sus remates desde afuera del área) y Mark Clattenburg le mostró la tarjeta roja. Si la cosa venía mal ya, imaginate con un hombre menos y encima el capitán. Denayer entró por Benteke para rearmar la defensa y con él se fue la última esperanza de ver buen fútbol en Bélgica.

Lo absorbió la marca.

Lo absorbió la marca.

Si criticamos el ritmo de juego del primer tiempo, hay que decir que en el segundo ni siquiera hubo, porque la iniciativa fue del equipo local y aunque quedaron espacios para meter alguna contra, siempre faltó compañía (Fellaini se dedicó a defender todo el segundo tiempo). Pero también tenemos que ser justos y destacar la buena labor defensiva del equipo.

Justamente la defensa es donde menos abundancia tiene Wilmots a la hora de elegir, y encima donde más bajas viene sufriendo, porque a la eterna lesión de Vermaelen se le sumaron las de Meunier y De Bock en la previa de esta fecha FIFA que obligó a bajarlos de la convocatoria. Sin embargo, el equipo defiende bien y solo recibió un gol en los cinco partidos jugados (en el 1-1 ante Bosnia). Gran parte del mérito se lo lleva Courtois, que partido a partido demuestra que está sin lugar a dudas en el podio de los mejores arqueros del mundo. El martes volvió a ser fundamental con sus atajadas ante los intentos de Zahavi desde media distancia y brindó seguridad en cada salida. Pero los defensores también jugaron bien. Toby se mandó un cagadón perdiendo una pelota en la salida, pero después no pasó sobresaltos, Kompany, que no pasa por un gran momento, venía parejo hasta la evitable expulsión, y Lombaerts y Vertonghen jugaron en un altísimo nivel. También estuvo firme Denayer, a quien le tocó debutar en la mayor con 19 años por la expulsión del Kapy y en un partido que tenía a Bélgica totalmente a la defensiva y lo hizo con mucha sobriedad. Demostró que es una variante más que interesante para el recambio generacional y hasta podría ocupar el lugar de Kompany en el próximo partido.

Otra vez heroico.

Otra vez heroico.

Hay que destacar también el último cambio de Wilmots, que faltando 5 minutos vio que el equipo estaba defendiendo muy cerca de su arco, algo muy peligroso porque cualquier descuido mínimo puede terminar en gol, y decidió sacar a Nainggolan, que hizo un buen partido pero estaba extenuado, y puso a Origi para intentar presionar un poco más arriba. No dio mucho resultado, pero la intención vale.

Bélgica se complicó sola en un partido que tenía más que controlado, pero defendió bien y finalmente se pudo quedar con tres puntos que son clave pensando en la clasificación a la Eurocopa. Los más de dos millones y medio de belgas que siguieron el partido por televisión (el partido más visto desde el Mundial) sufrieron con su selección, pero terminaron festejando un triunfo que los dejó en lo más alto de su zona junto a Gales, que será el próximo rival, al que los Waffles visitarán el 12 de junio.

Antes, los belgas jugarán un partido amistoso contra Francia en el Stade de France el 7 de junio. Será hasta entonces, cuando esperamos poder ver el juego asociado y las combinaciones que sabemos que puede ofrecer este equipo, esas de las que solo vimos destellos en Jeruslaén.

Copamos Israel.

Copamos Israel.

Por Joaquín Mosquera (@joaquinmosquera)

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