Rom on Fire

Bélgica explotó al máximo sus virtudes y aprovechó los espacios para golear a Irlanda por 3-0 con un doblete de Lukaku y uno de Witsel. Un poco de aire y algo a lo que aferrarse tras el pésimo debut.

La derrota por 2-0 contra Italia en el debut de la Euro 2016 sembró un mar de dudas en la Selección de Bélgica. Muchos de esos problemas ya venían asomando en los últimos partidos, pero una caída tan contundente en un partido tan importante los deja más en evidencia.

Lo más sorprendente fueron las declaraciones de Wilmots después de la presentación, satisfecho con la tarea de los suyos y hasta menospreciando lo hecho por el rival. Pero Marc no es ningún idiota y, como creímos, la autocrítica la hizo puertas adentro.

Los cambios que dispuso hoy son prueba de ello. Bélgica tuvo la pelota pero no tuvo profundidad contra Italia: entraron Meunier por Ciman para aportar proyección por derecha,  Dembélé por Nainggolan para darle salida al equipo en el medio y Carrasco  por Fellaini para liberar a De Bruyne y que sea el del Atlético de Madrid el que haga la banda.  Wilmots había calificado como excelente el partido de Fellaini contra Italia, pero en el fondo se dio cuenta lo que todos. Algo que nos duele decir: el de los rulos hoy es más un problema que una solución para este equipo. Ha sido un jugador fundamental para Bélgica, pero hoy su presencia en la cancha termina llevando a sus compañeros a buscarlo constantemente por arriba y se limitan a tirarle centros a la torre.

Hoy la jerarquía del rival era otra, y los Waffles sacaron provecho de ello. Durante el primer tiempo, monopolizaron la pelota, aunque casi sin lastimar. Circulación de lado a lado, pero sin desmarques ni pases entre líneas. El único que tiró una diagonal fue Carrasco y terminó en gol, pero lo anularon porque estaba un paso adelantado. La otra clara la tuvo Hazard en un buen contragolpe, pero la desperdició.  De todos modos, Bélgica nunca entró en la desesperación. Con aciertos y errores, fue paciente.

En el complemento, el equipo explotó al máximo sus virtudes y Lukaku demostró que a pesar de haber mejorado sustancialmente su juego como pivote, lanzado en velocidad, con espacios, es letal. Un contraataque iniciado por Rom y conducido por De Bruyne terminó en una excelsa definición del goleador a los 48′ para el desahogo. Wilmots lo bancó tras el mal partido contra Italia y él le devolvió la confianza con el gol y posterior abrazo en el festejo. Los minutos siguientes al 1-0 fueron de desconcierto. Dembélé salió lesionado (entró Nainggolan por él) y Bélgica perdió la pelota. Irlanda apretó y volvió a dejar espacios, pero los nuestros prefirieron planchar el juego, casi como si fuesen los últimos minutos.  En eso apareció un desborde por derecha, un gran centro de primera de Meunier y un preciso anticipo de cabeza de Witsel, más liberado con el ingreso del Ninja, para pone el 2-0 y comenzar a sentenciar la historia a falta de media hora. El gol dejó en claro que Axel se siente más cómodo jugando como box to box, y no de 6, por delante de los centrales. Otro contragolpe letal, con una gran corrida de Hazard y definición de Lukaku fue el 3-0 definitivo a los 70′.

Un resultado que despeja un poco los fantasmas del debut y sirve no solo para ganar confianza y seguir con vida en la Euro, sino también para entender cuál es el camino a seguir. El juego vertical y de contragolpe es lo que le conviene a este equipo. Aprovechar cuando el rival deja espacios, y sino generarlos vía la presión en la mitad de la cancha, algo que hoy tampoco se vio mucho.

Respecto a rendimientos individuales, la defensa estuvo muy sólida, con muy buenos anticipos de Toby y Vermaelen, que le hicieron la vida imposible a Shane Long. La entrada de Meunier fue importante, Bélgica necesitaba un lateral con recorrido. También lo fue el ingreso de Dembélé, el único mediocampista creativo que tiene este plantel (esperemos que no tenga nada grave en el tobillo). De Bruyne estuvo impreciso hoy y perdió muchas pelotas, pero siempre es clave. No tuvo su mejor partido, pero eso no evitó que pusiera tres pases de gol y uno terminara efectivamente convertido por Lukaku. Para destacar también lo de Hazard. En el último año maduró mucho y es cada vez más influyente en esta Selección. No se esconde, las pide todas y hoy fue el conductor del equipo. Le pedirán el desequilibrio que muestra en la Premier, pero la realidad es que está jugando a 40-50 metros del arco rival y entiende que a veces necesita cargar con la responsabilidad y generar espacios para que los ataquen sus compañeros. Y qué decir de Lukaku, una bestia que tiene el gol entre ceja y ceja y si le das medio metro no te perdona.

Por Joaquín Mosquera (@joaquinmosquera)

La desunión

Bélgica tuvo el peor debut posible en la Euro 2016. Ante una ordenada y ordinaria Italia sufrió una lección futbolística en Lyon y ahora no tiene margen para el error si quiere progresar a la siguiente ronda del torneo.

14 años pasaron desde aquella pobre y horrible participación como coanfitrión de la Euro 2000 a este reencuentro con el torneo máximo del continente. En esa edición los desvanecidos diablos rojos también compartieron grupo con Italia y Suecia, y el resultado fue el mismo. ¿Cómo explicar las diferencias de esa derrota con esta? Pasada la preparación, que dejó varias dudas, los dirigidos por WIlmots salieron al campo de juego con una pesada mochila: confirmar su condición de candidatos. Del otro lado, los de Conte plantaron línea de 3 con un mediocampo plagado por 5 volantes, con dos carrileros. Un revival del Catenaccio.

Curiosamente, ante tal pasividad, el que decidió salir a jugar de contragolpe fue Bélgica. Cedió la iniciativa ante un equipo que hacía lo mismo pero que al ir hacia adelante no dejaba huecos en el fondo. Los titulares de Bélgica trajeron la línea de 4 que invita al debate. Ciman pasa al lateral derecho y Vermalen y Alderweireld son los centrales. En teoría, Toby no te va a dejar pasar una al lado de Vermaelen. Pero este planteo rescinde la salida por las bandas. Bélgica no tiene laterales de nivel por fuera de Vertonghen y Alderweireld. Y, como no podía ser de otra manera, el gol llegó por una insólita distracción de la dupla central.

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Hasta la Gazzetta de lo Sport sabía como vulnerar a Bélgica.

Y ante el error, el pánico. Bélgica nunca agarró el protagonismo. De Bruyne se diluyó. “Kevin tiene que ser el patrón del mediocampo” sentenció Wilmots “y hoy falló. No sabemos que le pasó. En los entrenamientos lo hizo bien”. Igual Marc, todo bien con el mal partido de Kevin, todo mas o menos con la displicencia ya habitual de Hazard, pero sacar a Nainggolan, el único del medio que entendía como jugar, no tiene excusa. “Lo deje a Fellaini adentro por su poder de ataque, por eso saqué a Radja. Podemos discutir largo y tendido, pero fue solo una decisión”.

Lo cierto es que con los cambios poco cambió en Bélgica que fue por obligación a buscar el arco italiano, y no por convicción. Mertens aportó destellos de su juego vertiginoso. Carrasco, que no está al 100%, también desequilibró por su banda. Origi mostró en 20 minutos que tiene más méritos para jugar que Lukaku, de partido olvidable. Pero va a hacer falta mucho más, de parte de todo el equipo, para revertir la situación.

Ahí está la palabra clave:equipo. Italia lo fue y se llevó el partido, inclusive ampliando el marcador con un gol táctico que deberían mostrar en cada ejemplo de contragolpe a equipo disminuido. Bélgica no fue ni siquiera la suma de sus individualidades. Hoy, los diablos restaron. Suecia e Irlanda empataron y el sábado será el segundo partido. “Tenemos que concentrarnos en ganar los dos partidos que vienen porque queremos avanzar. Ciertamente no fue todo negativo hoy” no se que decirte Marc. No le vimos nada positivo.

Algo más que una generación dorada

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Hoy el mundo del fútbol amaneció con un hecho histórico; por primera vez Bélgica ocupa el primer lugar de la Clasificación Mundial FIFA. Una Selección que hace siete años alcanzaba su más baja ubicación desde que se instauró el ranking en 1993 al figurar en el escalafón 71, hoy llega a la cima debido a una reformulación de sus bases que hizo que la llamada “segunda generación dorada” sea un producto de ese trabajo y no una mera casualidad.

La decisión del jamaiquino Peter Prendergast de sancionar una inexistente infracción de Marc Wilmots sobre Roque Junior cuando el juego todavía estaba igualado cambió por completo el rumbo del partido. Brasil terminó imponiendose por 2-0 con goles de Rivaldo y Ronaldo y la Selección de Bélgica quedó eliminada en los octavos de final del Mundial 2002.

Sin embargo, el daño ya estaba hecho. El digno papel de los Diablos Rojos en Corea-Japón fue el último coletazo de un equipo de veteranos cuya debacle había comenzado a fines de la década de los noventa.

A pesar de ser un pequeño país con alrededor de once millones de habitantes en donde el ciclismo es igual o más importante que el fútbol, Bélgica ha logrado destacar a lo largo de la historia en el balompié, siendo potencia antes de la creación de la FIFA y teniendo sus años dorados en la década de los ochenta. Con jugadores como Jean-Marie Pfaff, Michel Preud’homme, Enzo Scifo, Jan Ceulemans, Franky Van der Elst y Eric Gerets, entre otros, Los Diablos Rojos obtuvieron el subcampeonato en la Eurocopa de 1980 y terminaron en cuarto lugar en el Mundial de México 1986.  Sumados al tercer puesto en la Euro que ellos mismos organizaron en 1972, esos son los máximos logros que ha conseguido esta humilde Selección.

Jan Ceulemans vs URSS en México 1986. (AFP)

Pero el recambio no llegó, el fútbol cambió, Bélgica no se aggiornó y los años noventa fueron testigos de la caída de un equipo que, luego de perder los tres partidos en el Mundial de Francia 1998, iba a sufrir una última humillación en la Eurocopa que organizaron junto a Holanda en el 2000, en la que tras vencer a Suecia en el debut, cayeron frente a Italia y Turquía y se despidieron en primera ronda.

El caso de Bosman en 1995 (paradójicamente un futbolista belga) había llevado a que la liga de Bélgica se debilitara al ver a sus jóvenes talentos marcharse a países con ligas más competitivas como Francia y Holanda.  La humillación sufrida en casa durante la Euro 2000 fue la gota que rebalsó el vaso. Los tiempos estaban cambiando en el fútbol europeo y Bélgica había quedado estancada.

Michel Sablon y el golpe de timón

Con el comienzo del siglo XXI la Real Federación Belga percibió que hacía falta un cambio rotundo y acudió al hombre indicado para llevarlo a cabo. Michel Sablon había sido segundo entrenador de Guy Thys durante los Mundiales de 1986, 1990 y 1994. Vivió desde adentro tanto la época dorada como la decadencia del fútbol belga.

Michel Sablon inspiró el cambio en el fútbol belga.

Michel Sablon inspiró el cambio en el fútbol belga.

Desde su cargo como director técnico de la Real Federación, se tomó su tiempo para realizar un diagnóstico de la situación antes de elaborar y  presentar su propuesta. Acudió a la Universidad de Lovania para llevar a cabo una investigación en el fútbol juvenil, la cual consistió en la filmación de más de 1500 partidos en las distintas categorías. El estudio demostró que se estaba haciendo énfasis en ganar y conseguir buenos resultados y no en el desarrollo de los futbolistas. Niños menores de diez años estaban jugando partidos en los que tocaban una sola vez el balón en media hora. Algo no estaba bien en el sistema.

Aunque había sido un fracaso desde lo futbolístico, la Eurocopa que organizó Bélgica había dejado importantes ganancias para la Federación. Sablon se encargó de que se invirtieran en la formación y encargó la construción de un Centro Nacional de Fútbol en Tubize,  en las afueras de Bruselas.

El equipo de trabajo encabezado por Sablon se inspiró en la tarea que estaban llevando a cabo en los países vecinos de Francia y Holanda para diagramar un plan de trabajo dirigido hacia tres grupos específicos. En primer lugar, los clubes, segundo las selecciones nacionales y tercero los entrenadores de las escuelas. El mismo contaba con un conjunto de directivas que apuntaban a unificar el esfuerzo de los tres grupos bajo un mismo objetivo.

Una de las principales órdenes para aquellos que estaban a cargo de la enseñanza del fútbol en Bélgica se refirió a un cambio de táctica. La mayoría de los equipos en Bélgica a fines de los noventa estaban jugando 4-4-2 o 3-5-2, con una propuesta defensiva que se apoyaba en el contraataque. Es por eso que buscaron modificar este estilo de juego y obligaron a los equipos menores de menores de 18 años a jugar con un 4-3-3. Se apuntaba a desarrollar jugadores con mayor riqueza técnica, haciendo foco en las habilidades para el regate.

Bajo esta misma premisa, también se cambió el sistema de competencia en las categorías infantiles.  Con el objetivo de profundizar en la técnica individual, se realizaría una transición hacia el fútbol de 11vs11 que pasaría de enfrentar equipos de dos jugadores, de cinco, de siete y de ocho a lo largo de las distintas categorías juveniles, antes de llegar al tradicional once por lado.

La otra arista fundamental del proyecto era abrir la práctica de fútbol para todos los niños del país, sin importar sus orígenes o sus condiciones sociales. La idea era utilizar el deporte como una herramienta de inclusión social. Bélgica contaba con una enorme cantidad de población de origen africano que no era tenida en cuenta por el sistema futbolístico. Apenas los hermanos Mpenza son un caso aislado de jugadores negros que triunfaron con los Diablos Rojos. Sablon veía aquí una buena oportunidad para aprovechar la fortaleza física y la destreza de estos hijos de inmigrantes que podían enriquecer el fútbol belga.

La Droixhe, barrio en la periferia de Lieja, de donde salieron jugadores como Benteke y Witsel.

No fue para nada sencillo, pero a fuerza de presentaciones, reuniones, estudios y demostraciones, Sablon de a poco fue logrando que lo escucharan y que tanto en las escuelas como en los clubes adoptaran sus medidas para trabajar en el desarrollo de los futbolistas. Fueron años difíciles, en los que los resultados no acompañaron y el proyecto fue altamente cuestionado. Bélgica pasó de ocupar el puesto 16 del ranking FIFA en 2003 al 45 en 2004, y la caída continuó en los años siguientes.

2007, una nueva esperanza

Los resultados de la Selección Mayor no hicieron más que empeorar. Pasaron distintos entrenadores pero el panorama no cambiaba. Los Diablos Rojos fallaron en clasificar a las Eurocopas de 2004 y 2008, así como al Mundial de Alemania 2006. En el año 2007 Bélgica tocó su posición más baja en la Clasificación Mundial FIFA: el puesto 71. Pero justo cuando las críticas al proyecto de Sablon se escuchaban con mayor fuerza, apareció un destello de luz, algo a lo que aferrarse para defender el trabajo que se venía llevando a cabo.

En mayo de 2007 Bélgica organizó la Eurocopa Sub-17 y alcanzó las semifinales del certamen, quedando eliminada por penales ante España, que luego vencería a Inglaterra en la final. Esta fue el primer resultado positivo del proyecto que se había puesto en marcha seis años atrás. Sin embargo, de ese equipo que despertó la esperanza solo cuatro futbolistas sobrevivieron: Guillaume François (Sporting Charleroi), Nill De Pauw (Guingamp), Christian Benteke (Liverpool) y Eden Hazard (Chelsea). El resto no logró dar el salto de calidad y se perdieron en las divisiones inferiores del fútbol belga.

Hazard y Benteke, las dos caras conocidas.

Una de las claves del plan de Sablon apuntaba a que aquellos jóvenes que destacaban en las selecciones juveniles fueran ascendidos rápidamente a la siguiente categoría de edad para que pudieran aprender de los mayores y competir contra futbolistas de mayor calidad. Esto explica porqué Hazard, Benteke, François  y tantos otros tenían solo 16 años en aquella Eurocopa Sub-17. Sin embargo, también puede ser el motivo por el cual muchos no lograron dar el siguiente paso, como sí lo hizo Eden, quien con solo 17 años debutó en la Selección mayor. Pero claro, hablamos aquí de un fuera de serie.

De todos modos, no fueron solo los más chicos los que alimentaron la esperanza. En junio de ese mismo año se llevó a cabo en Holanda la Eurocopa Sub-21 y Bélgica también fue semifinalista allí. El equipo entonces dirigido por  Jean-François de Sart cayó por 2-0 ante Serbia y se quedó en las puertas de la definición. Thomas Vermaelen, Nicolas Lombaerts, Jan Vertonghen, Kevin Mirallas, Guillaume Gillet, Sebastien Pocognoli, Marouane Fellaini, Laurent Ciman, Anthony Vanden Borre y Axel Witsel son algunos de los jugadores que formaron parte de ese seleccionado. Algo estaba cambiando…

La unión hace la fuerza

El diseño de Sablon comenzó a dar frutos. Pronto, equipos de ligas como la Eredivisie, la Ligue 1 y la Premier League comenzaron a tomar nota del buen trabajo que se estaba realizando en la formaciones de juveniles en Bélgica y apuntaron sus cañones hacia allí. Con mayor capacidad económica y por ende mejores instalaciones de trabajo, le ofrecieron a los talentos belgas la oportunidad de emigrar cuando todavía eran adolescentes y completar su formación en el extranjero.

Los ejemplos son múltiples. Thomas Vermaelen, Jan Vertonghen y Toby Alderweireld recalaron en la academia del Ajax cuando tenían entre 15 y 16 años. Hazard llegó a Lille con 14, misma edad que tenía su hermano Thorgan cuando fichó por Lens. Divock Origi tenía 15 cuando partió rumbo a Lille, mientras que Zakaria Bakkali arribó a PSV con solo 12 años. Thibaut Courtois ya era titular en Atlético de Madrid con 19,  al igual que Romelu Lukaku en la Premier League. La lista es infinita y demuestra que la gran mayoría del plantel actual de Bélgica ya jugaba en el exterior a los 21 años.

Atrás quedaron los Vercauteren, van der Elst, Ceulemans, Claesen y demás apellidos de tradición belga. Ahora en los Diablos Rojos ya se podían encontrar jugadores de origen congoleño como Kompany y Benteke, magrebí como Fellaini y Chadli, y de todas partes del mundo como Mirallas, con raíces españolas, Nainggolan, de padre indonesio, Witsel, de origen martinicano, o el caso reciente de Januzaj, quien tenía la opción de optar por seis nacionalidades distintas.

Esta mezcla de jóvenes talentosos con orígenes de lo más variado volvió a despertar la esperanza de los belgas en su selección. Sin embargo, los Diablos Rojos no lograron clasificar al Mundial de Sudáfrica 2010 y, a pesar de cambiar de entrenador,  volvieron a fallar en el camino a la Eurocopa 2012. Bajo el comando de George Leekens, Bélgica no era más que un rejunte de individualidades prometedoras, pero sin espíritu de equipo. Cada uno tiraba para su lado, no había una idea de unidad.

Leekens no logró despertar el espíritu nacional en los jugadores.

Como un reflejo del momento que atravesaba la selección belga, en mayo de 2012 Leekens dejó su cargo tras recibir una oferta del Club Brujas. Sí, priorizó un club belga antes que la selección. Aunque claro, de todos modos ya no tenía respaldo en el combinado nacional. En su lugar, la Federación apuntó a Marc Wilmots, quien había sido asistente durante los últimos dos procesos.

El N° 1.

Wilmots fue un referente de los Diablos Rojos en la década del noventa y portó la cinta de capitán en la última Copa del Mundo que disputaron. Tras su retiro, tuvo un breve paso por la política, donde desde su rol como senador intentó aportar para generar unión en un país que ha estado históricamente dividido entre valones y flamencos, dos regiones que incluso tienen cada una su propia lengua. Pero lo suyo es el fútbol, y es por eso que aprovechó la oportunidad que se le presentó para llevar a cabo su misión allí y difundir sus ideales en el equipo nacional.

Hoy los Diablos Rojos son un símbolo del país. Han logrado unir a una población multicultural. Tous Ensemble (Todos Juntos) es el lema, lo que cantan los aficionados cada vez que agotan las localidades del Estadio Rey Balduino o cuando acompañan a su equipo por Europa. Hay toda una estrategia de marketing detrás de los Diablos Rojos, pero esa parafernalia jamás hubiese funcionado sin los resultados deportivos que se consiguieron de la mano de Marc Wilmots.

El exjugador de Schalke 04 tomó el mando con Bélgica en el puesto 44 del ranking FIFA. Para fin de año ya había logrado subir hasta el 21° escalón. Wilmots dejó atrás las barreras culturales e idiomáticas y le dio identidad al equipo. El carácter que demostraba en su época como jugador se vio reflejado en sus dirigidos, quienes comenzaron a acoplarse y a potenciar sus individualidades. Momentos de buen fútbol y buenos resultados llevaron a que el nuevo entrenador consiguiera el objetivo para el cual había sido contrato: volver a un Mundial.

Bélgica ganó invicta su grupo de Eliminatorias para Brasil 2014 con ocho triunfos y dos empates y consiguió así el boleto a la Copa del Mundo después de doce años sin jugar ningún torneo mayor. Los Diablos Rojos llegaron al Mundial como la 11° mejor selección del mundo y terminaron el certamen en el sexto lugar, luego de caer ante Argentina en los cuartos de final.

Esto recién comienza

Después de regresar a un Mundial, el siguiente objetivo era volver a una Eurocopa, algo que consiguió el equipo de Wilmots en la última fecha FIFA. Los Diablos Rojos cerraron su participación en las Eliminatorias para Francia 2016 con triunfos sobre Andorra e Israel y se clasificaron como líderes del Grupo B con siete victorias, dos empates y una derrota.  Además, aprovecharon los traspiés de Alemania y Argentina durante octubre y consiguieron un hecho histórico: escalar al primer lugar de la Clasificación Mundial FIFA.

Ahora los cañones belgas apuntan a la Eurocopa de Francia, donde buscarán explotar la madurez de este equipo que ya se afianzó y ganó en el último Mundial el roce internacional que le faltaba. Esta selección va a llegar como una de las candidatas a pelear por el título y todos en la tierra de los waffles y las papas fritas sueñan con poder conquistar su primer a Euro en el país vecino.

Pero a no desesperar. Hay que hacer caso omiso a quienes pregonan que si los Diablos Rojos no logran el título el año que viene todo este esfuerzo y está “generación dorada” habrá sido en vano. Si hay algo que estamos señalando aquí es que el proyecto belga va más allá de los jugadores que hoy visten la camiseta de la selección. Ellos son recién el comienzo de un trabajo que comenzó hace unos quince años y que hoy se está buscando profundizar.

Sobre las bases del diseño de Sablon, en la Federación Belga siguen elaborando esquemas de trabajo para que el desarrollo de sus futbolistas no se quede estancado y se adapte a la coyuntura. En 2012 se inauguró un nuevo proyecto bautizado Gagner et grandir (Ganar y crecer), el cual incluye nuevas directivas dirigidas a los encargados de la formación de jóvenes con la idea de no salirse del camino.

Hoy Bélgica cuenta con una gran cantidad de jóvenes talentosos que están esperando su chance en la Selección detrás de los actuales Diablos Rojos y el buen presente de la Sub-17, semifinalista en la última Eurocopa y de gran andar en el Mundial de Chile demuestra que más abajo también hay chicos con mucho futuro, capaces de asumir el reto de mantener a Bélgica donde logró colocarla el equipo de Wilmots y por qué no, ir un paso más allá y darle a su gente ese título que le ha sido esquivo a lo largo de su historia.

El futuro de los Diablos Rojos.

Por Joaquín Mosquera (@joaquinmosquera)

16 años después, volvemos a la Euro

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Bélgica cortó con 16 años de sequía y después de no haber podido clasificar a las últimas tres Eurocopas, aseguró su lugar en Francia 2016 tras golear a Andorra por 4-1.

La mesa estaba servida, lo único que tenía que hacer Bélgica era sentarse, cumplir con el compromiso y brindar. La gran tarea realizada por los Waffles en las Eliminatorias para la Eurocopa llevó a que llegaran al penúltimo partido en el segundo lugar del Grupo B, pero con cuatro puntos de ventaja sobre el tercero (Israel), por lo que una victoria aseguraba la clasificación a la Euro, algo que se le venía negando a los belgas desde el año 2000, cuando la jugaron por ser locales junto a Holanda. Sino, hay que remontarse a 1984, ocasión en la que lograron entrar vía Eliminatorias a la Euro de -¡oh casualidad!-, Francia.

El trámite parecía sencillo ya que enfrente estaba la humilde Andorra, que no había sumado ni una unidad en la Eliminatoria. El Estadi Nacional, con un césped sintético horrible, fue el escenario elegido para la hazaña. Con capacidad para alrededor de tres mil personas, me atrevo a decir que la mitad eran belgas.

(Fuente: Getty)

Del partido en sí no hay mucho para decir, ya que, como sucedió en el enfrentamiento de ida, fue un duelo donde jugó un solo equipo. La diferencia de categoría entre los jugadores es abismal y eso lleva a que no haya realmente una disputa. La apertura del marcador llegó a los 19′ con un zapatazo de Nainggolan que se desvió en un defensor. Antes del descanso llegó la perlita: ejecución sublime de De Bruyne en un tiro libre para el 2-0 a los 42′.

En el segundo tiempo llegó el show de los penales. Una falta tonta de Vertonghen le permitió a Lima descontar desde los doce pasos a los 51′, pero los defensores andorranos no se quedaron atrás y cometieron dos penales a lo Adalberto Román. El primero lo cambió por gol Hazard a los 56′, mientras que el propio Eden desperdició el segundo a los 78′. Para entonces, Bélgica ya ganaba 4-1 gracias al tanto del debutante Laurent Depoitre, el Pipa para nosotros.

Respecto a los otros debutantes, Jordan Lukaku tuvo un partido discreto, tirando a flojo. Subió poco, ya que Meunier se mandaba en todas por la otra banda, y en los momentos de desconcierto se lo notó dubitativo y algo nervioso. Por su parte, Cavanda entró los últimos 10′ y casi no tuvo contacto con la pelota.

Wilmots le había advertido a los belgas que no esperaran fútbol champagne en Andorra la Vella, pero sí hubo burbujas, porque cuando el polaco Pawel Gil pitó el final del juego, tanto dentro como fuera de la cancha se desató el festejo lógico de una Selección que llevaba 16 años sin jugar una Eurocopa. Después de romper con la sequía de 12 años sin mundiales, ahora los chicos de Wilmots consiguieron hacer lo propio con la racha negativa en Europa. Para completar una jornada inolvidable, Gales cayó ante Bosnia y le permitió a Bélgica quedar como líder del Grupo B.

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Ahora solo resta ponerle la cereza al postre. Mañana Bélgica recibe a Israel en un Rey Balduino que promete ser una fiesta. El DT ya le prometió a los 45 mil presentes que se tomarán en serio el partido para brindarles un buen espectáculo y conseguir un triunfo que le permita a los Diablos Rojos finalizar como líderes de la zona y asegurarse también el primer lugar en la próxima actualización del ranking FIFA (sería la primera vez en la historia que Bélgica ocupe el primer puesto), aprovechando las derrotas de Alemania y Argentina.

Como ya nos tiene acostumbrados, Wilmots dio algunas pistas de la alineación. Confirmó que Lombaerts, Fellaini, Mertens y Lukaku van a ser titulares. Kompany también sería titular, pero va a esperar hasta el último entrenamiento para confirmarlo. Por su parte, Denayer lo va a mirar desde la tribuna para no arriesgarlo por una lesión en la rodilla.

¿El probable XI? Va: Mignolet; Alderweireld, Kompany, Lombaerts, Vertonghen; Witsel (o Nainggolan), Fellaini; Mertens, De Bruyne, Hazard y Lukaku.

Y la fiesta no se termina ahí, porque los Waffles invitan a los que vayan al Rey Balduino a quedarse en el estadio después del partido porque habrá un show de Dimitri Vegas & Like Mike. Imagino mucho cotillón, champagne y belgas enfiestados en la cancha. Veremos…

Lo que viene

Pero entre tanta alegría por un objetivo más cumplido, los belgas ya piensan en lo que viene. Es por eso que ayer anunciaron dos amistosos para la fecha FIFA de noviembre, la última de 2015. En una maniobra extraña, que en la Federación Belga reconocieron que lo hacen por el dinero que hay a cambio, los Diablos Rojos se trasladarán a Kuwait para entrenar allá y enfrentar a Italia el 13/10.  Cuatro días más tarde enfrentarán a España en Bruselas. Dos rivales de primer nivel para cerrar el año con pruebas serias.

Para cerrar nos guardamos el dato de color, lo mejor para algunos. El sitio especializado en filtrar indumentaria deportiva dio a conocer los nuevos diseños de camisetas de la Selección Belga para la Euro 2016. Después de que Adidas se excusara diciendo que no tuvo tiempo para hacer un diseño real tras firmar con Bélgica después del Mundial de Brasil 2014, parece que para la fecha FIFA de noviembre van a lanzar los nuevos kits.

En la camiseta titular predomina el habitual rojo, con algo de negro y detalles en amarillo. La suplente, inspirada en la del equipo nacional de ciclismo, es celeste con los colores de la bandera en el pecho. Dejamos que los juicios de valor los hagan ustedes esta vez.

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Por Joaquín Mosquera (@joaquinmosquera)

Un paso atrás

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Después de pasear a Francia en su jardín, Bélgica tuvo una noche de esas en las que no sale nada y perdió 1-0 contra Gales en el Cardiff City Stadium, que dejó a los Waffles sin invicto y en el segundo lugar del Grupo B de las Eliminatorias para la Europa de Francia 2016, cuando todavía faltan cuatro fechas.

El partido se dio tal cual se esperaba, con Bélgica tomando la iniciativa y Gales poblando su propia área, buscando salir rápido de contragolpe con Gareth Bale. Cinco días después del partidazo que hizo Bélgica en el Stade de France, goleando 4-1 a los galos hasta el 89′, cuando descontaron dos veces para el 4-3 final, Marc Wilmots optó por los mismos once, a excepción de un cambio obligado. Marouane Fellaini se lesionó y obligó al regreso de Kevin De Bruyne, quien se había perdido el primer partido por precaución. En realidad, KDB iba a reemplazar a Mertens y Chadli ocuparía el lugar del Afro, pero el de Tottenham se lesionó la rodilla en la previa del partido y obligó al DT a mantener a Dries en el once titular.

Primer partido oficial con la cinta para el 10

A pesar de que se jugaron unos primeros 20′ de buen fútbol, con circulación limpia, de banda a banda; faltó profundidad, movilidad en el área, o precisión en esos metros finales para lastimar a los galeses en ese tramo. Nainggolan estuvo cerca con un remate de afuera del área y después Hazard hizo lo propio con una volea. Pero poco más. Mertens desbordaba por los dos costados, pero siempre terminando las jugadas con centros que no llegaban a ningún lado. Benteke, muy estático, se ofrecía como poste cuando los volantes llegaban de frente, pero, ahogado por la marca, no hizo desmarques y solo se mostró como opción de espaldas o en el área. A todo esto, Gales, agazapado, esperaba su momento, que llegó a los 25′, gracias a un doble error: del árbitro y de Nainggolan.

El alemán Felix Brych vio falta de Denayer cuando Robson-Kanu aguantaba la pelota sobre la banda izquierda y en realidad fue el galés el que agarró de la camiseta al belga. La cuestión es que cobró tiro libre para el local, y aunque en primera instancia el centro no hizo daño, en la segunda jugada Nainggolan flasheó y se la quiso cabecear atrás a Courtois, sin darse cuenta que había jugadores de Gales todavía en el área. Bale dijo gracias por el regalo y definió para el único gol del partido. Insólito error del Ninja, que era de lo mejor del equipo hasta ahí, y que después del partido se hizo cargo del error.

Calculé mal, pensé que los oponentes ya habían regresado y le quise dar la pelota a Thibaut. Tuvimos oportunidades para empatar. Lo siento. Va a costar mucho trabajo ganar, puede ser una buena lección para eso“, dijo Radja después del partido.

 

La misma historia de siempre

Como ya la ha pasado a este equipo en numerosas ocasiones, el gol en contra lo tira abajo anímicamente. Hoy venía jugando bien, con el control del partido. De Bruyne estaba impreciso, pero Hazard se empezaba a mostrar como el líder futbolístico que marcaba el brazalete en su bíceps izquierdo. Sin embargo, el error de Nainggolan y el 0-1 fue un golpe del que Bélgica no se pudo reponer hasta el pitido final del primer tiempo. El equipo se desarmó por completo. La presión alta mermó, y primó la falta de comunicación en defensa, que llevó a errores groseros en el sistema defensivo a la hora de trasladar marcas. Incluso, Gales pudo haber ampliado la ventaja con un remate de Robson-Kanu que salió al lado del palo.

La charla de Wilmots del entretiempo se reflejó en la actitud del equipo en el inicio del segundo tiempo, pero  otra vez duró unos 15-20 minutos, en los que Bélgica puso en un arco a Gales, con un De Bruyne incisivo por derecha. Sin embargo, no sacó provecho de los de los centros que generó con desbordes y corners, y después el equipo volvió a caer en una meseta de la que no salió nunca. Amagó en el final con arrestos individuales de Hazard, pero a pesar de no haber merecido perder, hizo poco sobre el final para conseguir el empate.

Bielsa tenía razón

No es la primera vez que Wilmots recurre al doble 9 ante la adversidad y pocas veces le ha dado resultados. De hecho, aunque le haya servido para remontar resultados, me atrevo a decir que desde el funcionamiento siempre termina siendo contraproducente. Hoy, cuando terminó el primer tiempo, se especulaba con dos cambios. Benteke y Mertens dejaron mucho que desear, por lo que se imponía el ingreso de Lukaku, y por qué no también Mirallas o Ferreira-Carrasco. El DT se dio cuenta y sacó al Súper Suplente para darle lugar al delantero de Everton, incursionando así en el doble punta. Un cambio de esquema que dejaría el mediocampo para Nainggolan y Witsel, con De Bruyne y Hazard por las bandas, aunque en los hechos, se vio poco, ya que éstos dos se mantuvieron bastante centrales, dejando los costados vacíos para las trepadas de los laterales.

Rom se movió más que Benteke, algo lógico por características personales, pero combinó poco con su compañero de área. Aunque por lo general se turnaban, uno salía y se mostraba como opción retrasada o en el costado dejando al otro el lugar de la referencia, el experimento del técnico se mostró poco eficaz. Ninguno logró quedar de frente al arquero y faltó peso ofensivo por las bandas, por donde Bélgica suele hacer el mayor daño con la sobre población de extremos que tiene.

El propio Wilmots reconoció su error cuando casi saca a Benteke a poco más de 10′ del final para el ingreso de Ferreira-Carrasco. Una situación rara en la que el cuarto árbitro levantó el cartel con el número 9, Christian se acercó, pararon el cambio, se reanudó el juego y después fue Toby el sacrificado, como bien había vaticinado Walter Vargas en la transmisión. De todos modos, el ingreso de YFC ya sobre el final no cambió nada y casi que ni entró en contacto con la pelota.

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Los dos tendrán afro, pero Witsel no es Fellaini

Uno de los cambios que metió este año Wilmots en el equipo, con la consolidación de Nainggolan, fue la posición de Witsel. El Soul Brother ya jugó más adelantado en los últimos partidos, dejando la tarea del 6 al Ninja, concentrándose más en la creación y la llegada al área, como lo viene haciendo muy bien en Zenit.

En las primeras tres pruebas, contra Chipre, Israel y Francia, lo hizo muy bien, siempre jugando con Fellaini al lado. Hoy, con KDB de socio, Witsel estuvo ausente. Nunca encontró su posición en la cancha. Seguro con la pelota, pero perdido posicionalmente. Dudó mucho en el retroceso, nunca sabía bien qué marca tomar o dónde relevar. En ataque no encontró espacios libres para atacar y casi que no generó sociedades ni con Eden ni con KDB; menos con los delanteros. Digamos también que el desorden general del equipo tampoco lo ayudó mucho, ya que por momentos estaba aislado en el círculo central.

La ausencia de Fellaini fue clave, y Wilmots lo remarcó en la conferencia de prensa post partido. Un rival que presiona en la mitad, pero que sobre todo se defiende bien su propia área, tal como lo hizo hoy Gales, se vulnera con un tipo como Fellaini, que es especialista llegando desde atrás para atacar los centros de KDB, Mertens o Toby, y con su metro noventa y cuatro te abre el partido con sus cabezazos.

Marouane venía de anotar 5 goles en los últimos 3 partidos de Bélgica (tres a Chipre, uno a Israel y dos a Francia). Por más de que Witsel también es alto (1,86 mts) y también tiene un afro (?), sus características son muy distintas y hoy, por como se dio el partido, el juego aéreo del de Manchester podría haber sido clave. Incluso, para darle más libertad a Benteke en el área, a quien lo absorbió la marca galesa.

Fellaini fue clave el domingo contra Francia (dos goles, una asistencia y le hicieron el penal)

Punto para Wilmots – Denayer es buenísimo

Si antes mencionamos algunos desaciertos de nuestro líder, acá le reconocemos un gran mérito en la elección y la confianza que le brindó a Jason Denayer. Formado en la academia de Anderlecht, en 2013 se fue al Manchester City y recién esta temporada hizo su debut en primera jugando cedido en Celtic, donde se ganó el puesto de inmediato con tan solo 19 años, jugando 44 partidos (todos como titular), anotando 6 goles y siendo elegido como el mejor jugador joven de la Premier League escocesa.

Con la lesión de Vermalen, Wilmots lo integró al plantel después del Mundial y tuvo que hacerlo debutar en el partido pasado en Israel, cuando Kompany se fue expulsado a los 64′. El estreno no le pesó y jugó como uno más. Con la suspensión del Kapy, Marc se inclinó por él como su reemplazante en este fecha FIFA y el domingo pasado la rompió contra Francia. Hoy, volvió a demostrar todo su talento, redondeando un juego sin fallas, ya que la falta que devino en el gol no había sido infracción del belga sino todo lo contrario.

Denayer tiene características muy similares a Kompany. Casi 10 centímetros más bajo, no tiene tan buen juego aéreo como el Kapy, pero es más veloz e impasable en el mano a mano. No pierde la paciencia; espera hasta último momento para intentar la tackleada, sin comerse ningún amague. Otro punto en común que tiene con Vincent es el liderazgo y el temperamento. Aunque es un joven, se nota que lo lleva en la sangre, por eso no teme a salir salir jugando e iniciar los ataques del equipo. También se le puede salir un poco la cadena y desordenarse para salir a cortar, sobre todo cuando sus compañeros están muy estáticos, como para contagiarlos un poco con su energía.

Aunque seguramente vuelva al banco con el regreso del capitán, ya que Lombaerts también está en buen nivel y tiene la ventaja de ser zurdo, sería lindo ver a Denayer hacer dupla con Kompany. De todos modos, nos quedamos tranquilos porque en este pibe tenemos un central del carajo para rato. Justo cuando se estaban empezando a escuchar voces que se preocupaban por la falta de recambio para Kompany, ahí apareció Jason.

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Lo que viene

Bélgica sufrió una dolorosa derrota en Gales, que la dejó en el segundo lugar de grupo, aunque todavía con dos puntos de ventaja sobre el tercero, ya que Israel perdió con Bosnia y Chipre aprovechó, venció a Andorra y alcanzó a Israel en el lugar del repechaje.

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La próxima fecha FIFA será a principios de septiembre, ya con los jugadores renovados después de sus vacaciones y las pretemporadas con sus clubes (a esta fecha llegaron con el desgaste de toda una temporada, mas algunos viajes de postemporada, como el caso de Hazard que estuvo de paseo por Tailandia con Chelsea). Bélgica recibirá a Bosnia el jueves 3/9 en el Rey Balduino (partido para el que estamos preparando una sorpresa), y tres días después visita a Chipre en un duelo que podría definir la clasificación a la Euro.

Hoy se retrocedió, con un juego chato y volviendo por momentos a viejos fantasmas. Sabemos que este equipo puede dar mucho más y ahora que Wilmots definió su continuidad al frente de la Selección (confirmó el NO a Schalke 04, que ya tiene nuevo DT), esperamos que sirva como aprendizaje para tomar impulso y reencontrar el fútbol que vimos en Francia cuando los bosnios pisen Bruselas en septiembre.

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Sï, también copamos Gales

El domingo, la fiesta también había sido belga en París

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Por Joaquín Mosquera (@joaquinmosquera)

Nos vamos a Chile

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Porque las hazañas de Bélgica se vienen acumulando una atrás de la otra, tenemos que sumarle una más. La Selección Sub-17 se metió en las semifinales de la Eurocopa y logró así su boleto para el Mundial, que se jugará entre el 17 de octubre y el 8 de noviembre en Chile. Ya lo sé, nos cansamos de repetirlo, pero lo hacemos para que quede bien claro: el presente de la Selección belga no es producto de “una buena generación de jugadores”, hay un trabajo de fondo que está empezando a dar sus frutos, y estos pibes son un nuevo ejemplo.

Bélgica le ganó este viernes a Croacia 5-3 en los penales, después de empatar 1-1 durante los 80′ (los partidos de la categoría duran 10′ menos) por los cuartos de final de la Euro Bulgaria 2015 y se metió así entre las cuatro mejores selecciones del continente, después de un largo camino que empezó hace ya más de seis meses, en Eisden.

Antes de repasar el paso a paso que llevó a los Mini Waffles al Mundial de Chile 2015, conozcamos un poco mejor a los artífices de esta epopeya.

Bob Brawaeys, de 46 años, es el encargado de comandar a la Sub-17 de Bélgica desde hace ya varios años. Él fue el encargado de conformar este plantel que alcanzó la cita mundialista, el cual se compone así:

Arqueros: Jens Teunckens (Brujas) y Gaetan Coucke (Genk).

Defensores: Kino Delorge (Genk), Wout Faes (Anderlecht), Christophe Janssens (Brujas), Dries Caignau (Gent) y Siebe Horemans (Gent).

Volantes: Rubin Seigers (Genk), Matisse Thuys (Genk), Ismail Azzaoui (Tottenham), Alper Ademoglu (Anderlecht), Orel Mangala (Anderlecht), Lennerd Daneels (PSV), Dante Rigo (PSV) y Matthias Verreth (PSV).

Atacantes: Dennis van Vaerenbergh (Brujas), Nelson Azevedo-Janelas (Anderlecht) y Jorn Vancamp (Anderlecht).

Un dato no menor: los 18 jugadores forman parte de solo seis equipos distintos, lo cual implica que hay varios que ya se conocen y juegan juntos en sus clubes, lo que acelera la adaptación y le ahorra tiempo de trabajo al DT . Anderlecht es el que más aporta con 5, le sigue Genk con 4, Brujas y PSV con 3, Gent con 2 y Tottenham con uno. Cuatro de los clubes son de Bélgica, lógico, uno de Holanda, donde sabemos que van varios jóvenes belgas a desarrollarse en academias que ofrecen mejores condiciones, y el restante de la Premier League. Raro… Pero no tanto al ver de quién se trata.

Ismail Azzaoui, un joven nacido 17 años años atrás en la región de St Josse, en Bruselas, es la gran figura de este equipo. De ascendencia marroquí, se formó en las inferiores de Anderlecht, donde ya se destacó de chico, integrando los seleccionados Sub-15 y Sub-16 de Bélgica. Esto llevó a que Tottenham aprovechara el año pasado que el chico de entonces 16 años no tenía contrato y se lo llevó para Londres, a donde llegó como una de las máximas promesas del fútbol belga. La prensa inglesa lo comparó inmediatamente con Januzaj, quien también se formó en la academia malva.

Azzaoui es uno de los tantos extremos que está formando Bélgica. Es derecho, pero puede jugar tranquilamente por cualquiera de las dos bandas. En Tottenham lo suele hacer por izquierda; en la selección por la derecha. Si de compararlo con algún waffle se trata, podemos decir que tiene un estilo similar al de Mirallas. Rápido, hábil, encarador; hace del desborde un arte. Aunque todavía no completó su primera temporada en los Spurs, ya dejó cosas como estas:

Ismail no brilló en las fases preliminares de la Euro, pero ahora explotó en la ronda final, en la que se puso el equipo al hombro y ya lleva 3 goles en los 4 partidos jugados. Sin embargo, Azzaoui no es el único que se destaca en este equipo. Otro de los jugadores más conocidos de la Sub-17 es su capitán, Wout Faes, nuestro David Luiz. Ya se vienen hablando maravillas de este zaguero central del Anderlecht, y no solo por su parecido físico con el defensor brasileño, quien, por cierto, le regaló una camiseta autografiada a su Mini-Me.

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Con tan solo 17 años, Faes está demostrando que ya es todo un líder para sus compañeros. En cuanto a su juego, tiene características similares a su clon, ya que se destaca por su juego aéreo y aporta salida clara con la pelota en el piso. Wout, al igual que sus compañeros de selección Mangala, Ademoglu y Vancamp, formaron parte del plantel de Anderlecht Sub-19 que alcanzó las semifinales de la UEFA Youth League, aunque lo hicieron como recambio.

Tampoco podemos dejar de mencionar a los compañeros de ataque de Azzaoui a la hora de destacar rendimientos individuales. Dennis Van Vaerenbergh, de solo 16 años, es la referencia de área y ya lleva anotados 6 goles en 12 partidos con la Sub-17, dos de ellos en esta etapa final de la Euro. Mientras que el otro extremo, Lennerd Daneels, es de lo más interesante que mostró el equipo, aportando mucho desequilibrio por izquierda y pisando seguido el área. Sin olvidar tampoco a Jens Teunckens, el arquero, que ya había atajado un penal ante República Checa y ayer se volvió a lucir en la definición ante Croacia.

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Pero basta de individualidades, acá lo que importa es el conjunto, así que repasemos el camino que llevó a este equipo a clasificar al Mundial de Chile 2015.

Fase de Clasificación

Para que se den una idea de lo arduo que es el recorrido, todo comienza en una Fase de Clasificación, en la que los países europeos son divididos en 13 zonas de cuatro.  Cada grupo disputa un mini-torneo en una misma sede. Los dos primeros de cada grupo progresan junto con los cinco terceros mejor clasificados contra los dos primeros de sus grupos.

Sí, un quilombo. Y esto es solo el principio. Bélgica cayó aquí en el Grupo 10, donde le tocó ser anfitrión de Azerbaiján, Bosnia y Suiza, entre el 23 y el 28 de octubre del año pasado.

Los Mini Waffles debutaron con el pie derecho, goleando 3-0 a Azerbaiján en el  estadio Patro Eisden con dos tantos de van Vaerenbergh y uno de Azzaoui.

Después vino Bosnia, a quien Azzaoui volvió loco con sus desbordes, asistiendo en dos ocasiones a Verreth. Janssens y Daneels convirtieron los otros dos tantos del 4-1 final, que les dio la clasificación a la siguiente fase.

Ya clasificados, los belgas se dieron el lujo de perder 1-0 ante Suiza el último partido. De todos modos, terminaron en lo más alto de la zona con 6 puntos.

Ronda Élite

En esta segunda etapa del torneo, los 31 clasificados, además del cabeza de serie exento, se agrupan en ocho grupos de cuatro equipos. Los campeones de grupo y los siete mejores segundos en sus resultados ante los primeros y terceros de su sección acceden a la fase final, donde espera el anfitrión.

A Bélgica le tocó integrar el Grupo 3, junto a Irlanda del Norte, Georgia y Holanda, éste último anfitrión.

El 12 de marzo la Sub-17 hizo su presentación y lo volvió a hacer con goleada, esta vez ante el combinado norirlandés, otra vez comandada por sus atacantes: Van Vaerenbergh, Azzaoui y Daneels.

Después tocó Georgia, y el resultado se repitió. Con goles de Adamoglu, Van Vaerenbergh, Mangala (terrible zapatazo) y Thuys, Bélgica goleó 4-0 y quedó a un paso de la clasificación.

La cual llegaría en el último partido, con el empate sin goles ante el anfitrión Holanda, que dejó a los belgas como líderes de la zona con 7 puntos y lograron así entrar a su cuarta Eurocopa.

Fase Final

Después de pasar los dos primeros filtros, Bélgica se metió en lo que es la Euro en sí, a donde solo había conseguido llegar en Luxemburgo 2006, Bélgica 2007 y Eslovenia 2012, superando la fase de grupos solo la vez en la que fue anfitrión. Allí, el equipo que ya dirigía Bob Browaeys, y donde destacaban figuras como Benteke y Hazard, quedó afuera en semifinales tras caer en los penales ante España, que contaba con De Gea en el arco.

En esta fase final, con Bulgaria como anfitrión, la cuestión es más simple: cuatro grupos de cuatro y los dos primeros de cada zona avanzan a semifinales. Bélgica cayó en el Grupo B, junto a Alemania, República Checa y Eslovenia.

El debut fue el pasado 6 de mayo contra Alemania. Los Mini Waffles hicieron un buen partido, pero pagaron cara la falta de contundencia, algo que ante un rival de la talla de los alemanes es fatal, y terminaron perdiendo 2-0 con dos tremendos zapatazos de media distancia.

Browaeys dijo después del partido: “Es una ley no escrita en el fútbol que si creas cuatro o cinco situaciones tienes que convertir al menos una de ellas. De todos modos, estoy muy orgulloso de los jugadores. En el primer tiempo jugaron muy bien, pero alemania anotó dos goles hermosos y de pronto el partido estaba terminado”.

Así quedó Teunckens ante la pegada de los alemanes.

Así quedó Teunckens ante la pegada de los alemanes.

Pero Bélgica se repuso rápidamente del golpe sufrido en la primera presentación y lo hizo con un contundente 3-0 sobre los checos el sábado pasado, donde Azzaoui sacó a relucir todo su repertorio (si terminaba en gol la jugada con la que empieza el compacto cerraban todo y le daban la corona).

Llegó el último partido y Bélgica todavía no estaba en cuartos, aunque con la goleada que le estaba propinando Alemania a República Checa (terminó 4-0), le alcanzaba con empatar contra Eslovenia para clasificar. Sin embargo, lejos de especular, los Waffles lo ganaron en el último minuto con un tanto del goleador.

Y se desató la locura:

Tres días después, es decir, ayer, a Bélgica le tocó abrir la serie de cuartos de final enfrentando a Croacia, que había quedado en lo más alto del Grupo A, relegando a España (que ayer perdió en los penales ante Alemania en cuartos) al segundo lugar. Además, el partido contaba con el aliciente de que el ganador no solo se aseguraba un lugar entre los cuatro mejores países del continente, sino que también estaba en juego un boleto para el Mundial de Chile 2015.

Los dirigidos por Browaeys empezaron perdiendo con uno de esos goles que a uno nunca le gusta conceder. Porque a pesar de que pueda parecer un golazo si les digo que fue de taco, llegó por una carambola. Un remate defectuoso desde afuera del área a la salida de un corner que se atravesó con la posición de Majic, quien puso el talón para desviar la trayectoria y descolocar a Teunckens.

Pero el equipo no decayó, tuvo reacción y llegó al empate a los 54′ con Azzaoui aprovechando una falla del fondo croata y definiendo con clase ante la salida del arquero, para forzar los penales.

Bélgica empezó pateando en la tanda y fue Janssens el encargado de adelantar a los Waffles. Inmediatamente después, Teunckens se agigantó ante el capitán Moro y detuvo su remate. Después, todos fueron metiendo sus penales (van Vaerenbergh, Daneels y Ademoglu convirtieron para Bélgica), hasta que llegó el quinto remate y Azzaoui se acercó a patearlo. El crack del equipo miró al arquero hasta último minuto y cuando vio que se inclinaba para su derecha, abrió el pie y colocó la pelota en el otro palo para darle el triunfo a Bélgica y el boleto a la Copa del Mundo.

“Soy probablemente la persona más feliz del mundo en este momento. Los jugadores lo hicieron fantásticamente, pero Croacia es un equipo muy fuerte. Demostraron qué tan buenos son y crearon chances. Necesitas un poco de suerte cuando llegas a los penales, pero eso pudo haber sido por el trabajo duro que realizaron los jugadores. Estamos muy contentos de que iremos al Mundial. Para la asociación se trata del desarrollo y podemos ofrecerles otro torneo importante. Tenemos que preparar a los jugadores para una carrera profesional y posiblemente para el seleccionado mayor, así que necesitan estar en este tipo de torneos. Felicitaciones a mis jugadores y al staff, porque trabajaron muy duro los últimos dos años”, dijo Browaeys tras el histórico triunfo.

Y digo histórico porque así como será la segunda vez que la Sub-17 juegue las semifinales de la Euro, también será la segunda vez que dispute una Copa del Mundo, algo que solo logró en Corea en 2007, cuando no pudo pasar la fase de grupos.

Ahora, a partir del 17 de octubre, en Chile, tendrán su revancha y su merecido premio. Quién sabe, hasta quizás los podamos ver levantando la copa el 8 de noviembre. Soñar es gratis dicen. Por lo pronto, el 6 de agosto se realizará el sorteo en Santiago, donde conoceremos los rivales que tendrán los Mini Waffles en la Copa del Mundo.

Pero no nos apresuremos. Porque antes, esta Selección deberá jugar nada más y nada menos que las semifinales de la Eurocopa. El próximo martes 19 de mayo a las 10 hs de Argentina, Bélgica jugará por un lugar en la Final ante Francia, que le ganó 3-0 a Italia en semis.

Pase lo que pase de ahora en más, estos chicos ya son ganadores.

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Por Joaquín Mosquera (@joaquinmosquera)

The Roef is on fire

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La principal preocupación que tuvo el Andeerlecht para enfrentar al Brugge en uno de los clásicos del fútbol belga el pasado domingo, tuvo que ver con la polémica suspensión de su inamovible arquero Silvio Proto.

Esto generó un problema para el albanés Besnik Hasi, entrenador del equipo capitalino, quien al final se decantó por el canterano Davy Roef, recurrente alternativa para el arco de Proto. El joven portero retribuyó la confianza de Hasi, con importantes intervenciones en un encuentro que terminó 3-1 a favor del Anderlecht, válido por la séptima jornada de Playoffs de la liga.

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Davy nació el 6 de febrero de 1994, en Amberes –como Toby Alderweireld. Se formó en la RSC Anderlecht Jugend, la academia del club, a la que llegó con 12 años, procedente del Germinal Beerschot, equipo de sus pagos.

Debutó en la temporada 2013/14, específicamente en enero del 2014, en un encuentro frente al KV Mechelen, ingresando por un lesionado Silvio Proto; aquel Anderlecht era dirigido por el holandés Jhon van den Brom. Aquel partido estaba igualado 1-1 cuando el joven de 19 años ingresó y no pudo evitar que Anderlecht terminara perdiendo tras un gol de Mokulu Tembe.

Presente y futuro de Anderlecht.

Presente y futuro de Anderlecht.

Roef ha participado en el proceso de las divisiones inferiores de la Selección belga, desde la Sub-16 hasta la actual Sub-21.

En la actual temporada, Roef atajó en dos partidos de la Jupiler Pro League (3-2 ante Kortrijk y el mencionado 3-1 sobre Brugge) y tres en la Beker van Belgie- o Copa de Bélgica (3-0 a Zulte, 4-1 a Racing Mechelen y 5-3 a Patro Eisden). El novel guardameta inclusive, tuvo la oportunidad de debutar en la Champions League, en el debut en la fase de grupos en el que Anderlecht empató a un gol con Galatasaray, en Estambul.

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Davy tiene un hermano mayor que también es arquero. Dos años mayor que él, Stefan se formó en Anderelcht al igual que se hermano, pero no llegó a debutar alí, ya que en 2011 quedó libre y firmó con Westerlo, donde tampoco tuvo la suerte de jugar, aunque fue al banco en cuatro partidos de Pro League y uno de Europa League. De ahí pasó al Deinze de la tercera división belga, y finalmente, en 2013 firmó con el Beerschot-Wilrijk de la cuarta división, y hasta ahí llegan los registros.

Stefan Roef, el hermano mayor.

Stefan Roef, el hermano mayor.

Es mucho lo que se puede decir acerca de las futuras promesas de los Red Devils, todo esto, gracias al trabajo que se viene aplicando en el fútbol base belga, inspirados en sus vecinos holandeses. Bélgica está sacando a relucir una generación interesante de jugadores, los mismos que alternan o incluso son titulares en sus clubes como es el caso de Ferreira-Carrasco en Mónaco.

En el arco belga figuran a largo plazo: Courtois, Mignolet, Casteels y ahora Roef. Al menos arqueros, hay para rato.

La primera atajada del compacto del partido de Roef contra Brujas es impresionante:

Ya hasta tiene su propio meme:

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Por Ricardo Oquendo (@oquendo17)